¿Estás hasta los cojones de que tu tía Enriqueta ponga “Navidad, navidad” en la cena de nochebuena, en bucle y además obligando a todos a cantar y poner cara de felicidad? ¿No soportas más a tu “cuñao” Antonio pinchando “El tamborilero” de Raphael una vez tras otra, rascando la botella de anís y bebiendo vino …